Antipatriarcal, Tierra, Cuerpo, Libertad


Vamos a hablar de lo Antipatriarcal, la Tierra, el Cuerpo, la Libertad. Menudo fregado para un texto tan "corto"… y tantas sensibilidades.
"¿Tenemos un proyecto de liberación? ¿Cómo podemos construir ese proyecto de liberación?", nos pregunta Ochy Curiel, activista por la transformación social. A Ochy Curiel no le interesa crear alianzas entre movimientos sociales identitarios —aunque los considera necesarios—, sino que propone armar un proyecto de liberación de todos, todas, todes les condenades del mundo. Un proyecto en todos los lugares que implique la lucha contra el racismo, las violencias contra las mujeres, las políticas neoliberales. Un proyecto frente al militarismo, donde el sujeto de las luchas seamos todas y todes, donde lo importante no es ser negra, es ser antirracista, donde no es suficiente con ser lesbiana, sino estar en contra de la heterosexualidad. Habla también de la importancia de recuperar las ontologías relacionales de los pueblos originarios de Abya Yala y los pueblos negros, donde lo humano no está por encima de los ríos, las montañas, los animales, donde todo está en relación.
Y es desde aquí, del pensamiento decolonial del que Ochy Curiel habla y nosotras creemos entender, de los planteamientos del feminismo comunitario desde donde lanzamos este diseño. Bueno, esto mezcladito, como hacemos siempre, menudo pastiche. ¡Amamos las impurezas! Con nuestra propia trayectoria personal y política, desde las opresiones que sufrimos y ejercemos, y desde los privilegios que albergamos, se esboza nuestro feminismo por Alegrías. Al final cada une se construye en los espacios físicos y afectivos por donde transita, vibra y, si puede, se queda.
Lo antipatriarcal plantea que el sujeto político no es el individuo, sino la comunidad, un pueblo, un barrio, el colectivo, etc. Lugares donde se reproduce la vida, pero también la muerte y las violencias. El cuerpo como territorio, para el feminismo comunitario, y la primera frontera, según la geografía feminista decolonial. Al territorio lo reconocen en nuestros cuerpos, esto viene a decir que "cuando se violentan los lugares que habitamos se afectan nuestros cuerpos, cuando se afectan nuestros cuerpos se violentan los lugares que habitamos". Desde el feminismo comunitario plantean  —entre muchas otras cosas— que "el cuerpo es un lugar de resistencia porque permiten establecer estrategias de toma de conciencia que llevan a acciones de liberación colectiva". ¡Esto de liberación colectiva nos parece precioso! Continúan con que "las violencias históricas y opresivas existen tanto para mi primer territorio cuerpo, como también para mi territorio histórico, la tierra".
La Libertad tiene que ver con eso que decía Nina Simone de no tener miedo o Audre Lorde con lo de desmontar la casa del amo, y de que tú no eres libre mientras haya personas sometidas. La Libertad es la resistencia y acción colectiva, única vía para el buen vivir y la vida digna.También son los clamores libertarios de nuestra memoria antifascita, claro. Desde este sur del norte global no solo queremos cuestionar nuestros privilegios, tenemos que destruirlos juntes y cuidarnos colectivamente.  

Por unos horizontes preñados de luz, ¡viva la lucha antipatriarcal!, !viva el feminismo!
*Perdona, Ochy Curiel, por parafrasearte tanto, pero mejor que tú no lo dice nadie.

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